martes, 10 de febrero de 2009

Lecturas y relecturas: Algarabía de preguntas

Como escribí aquí mismo hace unos días, hay dos libros que he leído recientemente y que necesitaba comentar.

El segundo de ellos, además de pertenecer a esa rara especie de libros-joyas ajenos a la mercadotecnica de las listas de éxito, es uno de esos extraños talismanes que, una vez los lees, te dejan en el alma un veneno que provoca adicción y que te obliga a volver a él una y otra vez.

Uno de esos libros insólitos que se convierten en objetos de deseo (constante) incluso después de haberlos leído es Algarabía de preguntas de Dolo Vidosa.

Algarabía de preguntas no es una novela (lo que más leo) ni un libro de poesía (como consta en la portada). Es un libro de filosofía, entendiendo la filosofía en el sentido primigenio de búsqueda del conocimiento más inaccesible, esa metafísica que nos aturde cuando los asuntos de diario se nos enredan por la mente y nos da por preguntarnos, por ejemplo, si nuestro futuro está escrito y si, en caso de estarlo, tendrá faltas de ortografía...

Su autora, Dolo Vidosa, cuya poesía (sí, poesía) se prodiga generosamente en el blog Gafas de cerca, indaga, desde un punto de vista aparentemente naïf, las cuestiones más insólitas y preocupantes del alma, de lo cotidiano y también de lo elevado.

¿Tienen plus
de productividad

los pensamientos
obsesivos...?


¿Es la palabra perdón
nuestra goma de borrar...?


¿Tiene el amor

fecha de caducidad

o depende

de las condiciones

de conservación...?

¿Por qué la memoria

solamente

rebobina hacia atrás...?


Son preguntas que aparentemente podría hacer un niño (Dolo es profesora, nada menos) pero que a cualquier adulto le costaría contestar. Centenar y pico de cuestiones que llevaría una vida responder, preguntas trascendentales e interrogaciones que fingen analizar lo habitual, pero que no son sólo preguntas, son greguerías a lo Gómez de la Serna (¿Son las fotos pequeños recipientes del tiempo pasado...?), juegos de palabras como la personificación (¿Tiene el tiempo tiempo libre?), la paradoja... recursos juguetones que devuelven al lenguaje la inocencia de la infancia, aquella época en la que nos alimentaba más y nos hacía crecer más la curiosidad que las vitaminas.

Un libro imprescindible para releer, para pensar con una sonrisa en los labios y, sobre todo, para crecer hacia dentro, hacia esa edad que una vez tuvimos y a la que renunciamos cuando creímos que teníamos todas las respuestas y nos sobraban ya las preguntas.

Más que recomendable.


3 comentarios:

Dolo dijo...

Bueno, bueno, Félix, qué sorpresa y qué ilusión me ha hecho este comentario sobre mi libro, sobre todo vieniendo de ti, alguien que hace mágia con las palabras. Realmente mágicas me han parecido a mí éstas. Y generosas.
Decirte que me ha gustado muchísimo es quedarme corta, no sé con qué palabras expresarte lo mucho que me ha gustado.
¿Quien dice que a través de internet no pueden hacerse verdaderos amigos?
Un abrazo, y mil gracias, qué digo mil, millones....

Camy dijo...

Al menos, sí parece distinto y refrescante. Tomaré nota y llegará el día...

SHE dijo...

pf Felix, no me habìa dado cuenta ,de lo pròlijo que estàs en creatividad y actividad, en fin, por aqui estarè siguiendote...

gracias por la recomendaciòn.