martes, 3 de noviembre de 2009

Resumen del encuentro verde

El II Encuentro de Verdes Escritores y Escritoras, a pesar el truculento título, terminó con poca ecología y elevadas dosis de poesía. José Manuel Alfaro, organizador del encuentro, vio recompensado su esfuerzo con un elevado número de poetas (treinta y nueve) que respondieron a su convocatoria. Por suerte, los recitales se dividieron en tres días, el primero de ellos en un instituto de Moguer, porque las dosis de poesía recitada fueron tan intensas que hubo momentos en que estuvimos a punto de levantarnos y pedir un receso.

Hacer un resumen de tres días de lecturas ininterrumpidas sería un poco espeso. Calculemos los picos del gráfico y dejémoslo en una sinopsis. Abundaron los poetas (Carmen Ciria, Josefa Virella, Ramón Llanes) y narradores (Paco Huelva, Marcos Gualda) inspirados, faltaron algunos, volvieron otros de la edición anterior, se repitieron experimentos musicales pretendidamente poéticos, hubo también accesos de esa reivindicación ecológica que pretendía el encuentro (Dolo Vidosa y su amada ría) e incluso algunos de esos inevitables personajes que, a falta de genialidad, basan su proyecto poético en llamar la atención incrustando tacos en sus versos como el niño que escribe «puta» en la pared.

Después de leer mis poemas, Eladio Orta, tan implicado siempre, me echó en cara mi pesimismo sobre el hecho ecológico. Sinceramente, por mucho que la sociedad se esté moviendo, sigo pensando que, por cada uno de nosotros que se implica, hay diez mil que pasan del asunto. No llegamos a un acuerdo.

Volví a coincidir con Santiago Aguaded, que me regaló una edición en portugués de Sortilégio de silêncio (4Águas Editora, 2009) Es la segunda traducción que se hace de sus poemas en Portugal.

Afortunadamente, también ocurrieron interesantes descubrimientos, como la intimidad hecha poema de Nuria Pérez, tan etérea que parecía poder quebrarse en cualquier momento, en cualquiera de sus frágiles palabras tan bien engranadas; el latir isleño de Montserrat Fillol, con sus sentidos paisajes exactos; o el verso pensado para la escena de El Cangrejo Pistolero.

Precisamente con Antonio García Villarán y con su réplica, el guitarrista Vicio, tuvimos José Manuel Alfaro y yo la oportunidad de charlar delante de unas copas (he olvidado cuántas fueron) hasta bien entrada la madrugada. Serían eso de las tres cuando abandonamos el bar Zaratán tras haber desmenuzado el mundo de la perfopoesía y de la edición independiente (Antonio G. Villarán y su socia Nuria Mezquita llevan palante Cangrejo Pistolero Ediciones). Asistimos a una prueba de resistencia de uno de sus libros, ediciones ilustradas y muy, muy cuidadas que parecen soportar incluso una guerra nuclear y discutimos los cuatro sobre cómo aguantar chaparrones de egolatría literaria (y perfopoética) ajena. También repasamos un sinfín de chismes, ya que José Manuel lo sabe todo de todos los poetas y llegamos a la conclusión de que podría hacer un programa en Literalia.tv del tipo de Sálvame o DEC.

3 comentarios:

JMAM dijo...

Gracias a ti por participar y a todos los que han hecho posible este encuentro de VERDES ESCRITORES y a ti espero verte el año que viene también por aqui y si puede ser con mas PEPSI MISMO con JB, dos hielos y mas cangrejos, mejor

Dolo dijo...

Félix, qué bien lo cuentas. Después de leer tu resumen, creo haber estado allí todo el tiempo. Por cierto, intentaré leer a los que más te han gustado. Me fío de tu criterio.
Saludos!!

difusa dijo...

Iorana!
Qué entretenido el durante y después ... se harán convocatorias de ese corte por estas latitudes?
Parto a Rapa Nui (Isla de Pascua)en una semana ... una muestra de desastre ecológico que se intenta rescatar ...
Saludos