jueves, 16 de diciembre de 2010

Llega eso de la Navidad

Llega eso de la Navidad, cuando el frío no molesta sino que parece formar parte del decorado, cuando la fiesta se convierte en obligación y la familia lo es más. Llega ese momento del año con sabor a final y a promesa de nueva vida. El año nuevo aparece en el horizonte con color de esperanza y todos nos hacemos preguntas sobre las metas que alcanzamos en el año que acaba, sobre qué seremos capaces de afrontar en el futuro, tan inmediato...

Inevitablemente, se me enredan músicas en la mente, algo de lo que no puedo prescindir en ningún momento, pero las voces diabólicas de los villancicos cantados por niños que esparcen en el aire los grandes almacenes activan mis mecanismos de defensa, y recurro a ese rincón de mi discoteca donde almaceno las delicatessen que sólo saben bien una vez al año. Discos como Christmas songs de Diana Krall o Ella Wishes You a Merry Christmas de Ella Fitzgerald me salvan de la depresión.  También Chet Baker con su Silent nights (que incluye delicias como First Noel y Joy to the world) o el disco de Oscar Peterson. No voy a discutir a estas alturas si los villancicos son alegres o tristes. Hay tantas historias en libros y cine sobre navidades tristes que no voy a entrar en ello, pero la composición aparentemente simple de estas composiciones las imbuye de una increíble capacidad de contagio.

Creo que la mejor manera de desearos feliz navidad es cantando un villancico, y a mí éste que viene a continuación me contagia cada año y me deja tarareándolo cada año hasta mayo... Que las fiestas os cojan preparados, que tengáis tiempo para sentar a un escritor a vuestra mesa, aunque sea en la del café, permitiéndoos un rato de lectura entre tanta cena y tanta reunión familiar. Y que el año que viene os sea más propicio, más feliz y más (literariamente hablando) fantástico.

Feliz navidad´¯`•.¸¸.¤



4 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Hola Félix. Me ha encantado esta entrada porque me identifico totalmente con ese sentimiento y con esas canciones. El disco de Ella Fitzgerald es de mis preferidos de Navidad en mi discoteca junto al de Chet Baker y por supuesto el "A jolly christmas by Frank Sinatra" del que se pueden extrar joyas como "I'll be home for Christmas", "The Christmas waltz" o "Have yourself a merry little Christmas". todas ellas guardan una profunda melancolía como el "What ere you doing New Year's eve" de Ella Fitzgerald o de Harry Connick Jr. Los villancicos tristes son especialmente maravillosos. De Diana Krall me gusta mucho su versón de "Count your blessings". Un abrazo y felices fiestas.

Félix Amador Gálvez dijo...

Sí, Marcos, ése es el espíritu.

Y, bueno, la melancolía de esos temas, la de esta época del año, tiene un tono gris especial.....

Dolo dijo...

Félix, me ha encantado lo que dices. Ese frío que no molesta sino que forma parte del decorado...Ahora está de moda(o a lo mejor no es moda, sino algo contagioso) decir que no gusta la Navidad, que es triste, que es hipócrita, que es un derroche. Yo, sin embargo, reconozco que me encanta. Es la fiesta del año que más me gusta. Me gusta el frío, las castañas asadas, los regalos, las cenas en familia, los belenes, las conversaciones de sobremesa, el recogimiento en casa cuando hace frío afuera. En fin, me gusta todo. ¿Tengo que pedir perdón por ello? ¿Se es más bueno, menos hipócrita, más solidario si no gusta la Navidad?
Perdón por la parrafada. Y Feliz Navidad, Félix, amigo!!

tiritiuk dijo...

Escuchar a Dave Brubeck en "A DAve Brubeck Christmas" es una buena experiencia, así como a Oscar Peterson en "Oscar Peterson Christmas", o a Winton Marsalis en "Crescent City Christmas Card".
Aunque no me gusta la parafernalia en torno a la Navidad, la Navidad es el tiempo de la Esperanza, es el inicio de nuestra salvacion y esa es la única razón para estar contentos. De todas formas supongo que lleva ya unos años de moda eso de "estar tristes por Navidad", y todas esas mandangas modernas. Recuperando el sentido original de la Navidadnos hará vivirla de otra manera. Pero eso requiere valentía, ir contracorriente, y con los tiempos que corren...¿quién se atreve?

Un poco tarde, pero para la siguiente...