viernes, 18 de mayo de 2018

LA SOLEDAD DEL AUTOR

Para Ortega y Gasset, el personaje teatral es un personaje incompleto. No lo dudo. Al final, el libreto no es más que palabras. En una novela, la imaginación del lector da vida a la gramática pero el público teatral exige algo más, esto es, un equipo más allá de los actores, cantantes, bailarines... Una iluminación acertada, coreografías, atrezo y el trabajo de un director solvente aportan en tiempo real todo lo que el libreto quiso o debió decir. El problema es que, en este medio, al contrario que en la novela, el resultado no depende del escritor sino de todo el equipo. Y cuando no está en mis manos el éxito, no me queda otro remedio que ser un espectador más y, antes que nada, esperar.

Fotografía © Medios en Red Digital Agency

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