viernes, 24 de julio de 2020

VOLVER A LEER LAS PALABRÁS MÁGICAS



Me preguntaba Jesús Torres, dramaturgo y creador hiperactivo, el otro día por qué nos avergonzamos de presentar algo que escribimos hace años. ¡Como si ahora fuéramos adultos y nos avergonzara nuestra niñez! Yo tardé muchos años en encontrar algo que mereciera el título de publicado. Antes solo escribía, disfrutaba y luego guardaba en el cajón de los experimentos inútiles tantas cosas como se pueden escribir en veinte años.

Las palabras mágicas fue mi primera novela publicada y resume, de alguna manera, ese amor por la literatura clásica, por la emoción de la palabra y la manera en que nos influye en la vida real. En aquella época, 2007, no bullían tantas redes sociales y, a pesar de ello, me llegaron muchos comentarios de lectores agradecido (¡y felices!). Lo que ahora se llama feedback

La cuarentena ha sido uno de esos tramos duros de la vida, con el distanciamiento obligado de las personas que nos importan y la obligada procrastinación de proyectos que parecían inmediatos y que relegarán nuestras ilusiones a un futuro incierto. Pero, para mí, acostumbrado al enclaustramiento, ha sido una oportunidad de escribir, reescribir y avanzar en muchos proyectos. Alejado de las distracciones sociales y de los eventos musicales o literarios que normalmente me sacan de casa, estos meses han sido productivos a un nivel que no recordaba. Espero que podáis ver los frutos pronto. 


Pero la cuarentena también ha sido un momento de buscar nuevas maneras de compartir, de mirarnos en el interior y también de echar la vista atrás. Y a mí me pareció que era el momento adecuado para devolver a la vida esta novela, agotada en su momento. A falta de otras vías, Amazon parece la plataforma adecuada para esta reedición, sobre todo teniendo en cuenta que mis lectores cada vez están más desperdigados por este continente y el sudamericano.

Si te atreves, disfruta de las aventuras metaliterarias de León Matosas y averigüa si tus libros y tu vida real tiene alguna conexión mágica que valga la pena vivir.


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